Si no encontraste lo que estabas buscando, probá buscándolo acá abajo:


El contenido cuesta. La publicidad la solventa. Esta fórmula parece ir al agotamiento próximo. Es un modelo tan simple que hasta Google lo siguió: ofrecer servicios que la publicidad costee. Pero estos ingresos que parecen haber migrado y centralizado a través del gigante informático, ahora ponen en duda el modelo de negocio del contenido mundial. No sucede sólo en Internet: la televisión misma acaba de levantar bandera sobre un problema que la afecta: el zapping ya no le cubre los gastos suficientes y necesitan empezar a castigar al televidente con la cuenta.

“Los programas buenos cuestan dinero”, declaró Rupert Murdoch, cuya News Corp es dueña de Fox, en una reciente reunión de accionistas. “Ya no se pueden costear con publicidad exclusivamente”. Murdoch es el mismo que hace unos meses denunció a Google News por robarle una parte de la torta. Básicamente: por mostrar noticias que ellos (Google) no había escrito, pero que de alguna manera lo beneficiaba.

La televisión quizás no tenga pérdidas en el corto plazo pero se encamina hacia una democratización del contenido que puede dejar de beneficiarlos tanto a ellos como a los propios anunciantes por la pauta. Así, las grandes cadenas como CBS, NBC, ABC y Fox, que distribuyen sus programas a través de repetidoras, encuentran que las señales de cables, aún siendo más chicas, tienen una situación financiera diferente: además de obtener publicidad, cobran de los proveedores de cable una tarifa por cada suscriptor. Y ellos, grandes productores, pierden en ese reparto.

Continuar leyendo el resto de la nota >>