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La semana pasada, cuando hablamos de las conexiones disponibles en materia de audio, prometimos una lista de las mejores opciones en el mercado para darle toda la potencia y fidelidad necesaria a nuestro entretenimiento audiovisual hogareño.
Para cumplir con lo prometido, armamos un completo listado con el producto que más nos convence de cada una de las empresas con mayor presencia en este segmento, todos equipos 5.1 de gran potencia y en un rango medio de precio que no es una ganga, pero no son los más caros de cada marca.
El primero de los equipos de nuestro listado es el HT-DDWG700 de Sony, un equipo que ofrece 800 W reales de potencia, entradas coaxil digital (una), óptica digital (una) y las analógicas habituales (tres). El equipo incluye sintonizador de radio AM/FM, control remoto, pero no incluye ningún reproductor: es solo audio. Se puede conectar a una PS3, una computadora, un DVD Player, un BluRay player o cualquier fuente de audio que tengamos. El precio es de $1.599.
Cuando se piensa en acondicionar la casa para disfrutar de la mejor manera del entretenimiento casero, por lo general se define primero lo relacionado con la pata visual y se abandona (o al menos se relega) lo relacionado con el audio. Piensen por un segundo cuántos de nosotros tenemos en cuenta la placa de sonido o los parlantes que incluye una notebook al momento de elegir cuál comprar.
Lo cierto es que ni un monitor de LED de 50″ ni un proyector Full HD pueden disfrutarse plenamente en silencio o con un juego de pobres parlantes USB con fritura constante. Atención, que en términos de audio, no todo es potencia: se disfrutará más un equipo menos potente pero de altísima calidad que una instalación con parlantes de dimensiones sobrenaturales pero con poca fidelidad.

Para empezar, conviene repasar las posibles conexiones de audio disponibles y sus calidades. Las distintas fuentes de sonido (un reproductor portátil, una computadora, una consola, un DVD, un televisor, etc) podrían tener al menos alguna de las siguientes conexiones:
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Cada vez hay más fuentes de video que tienen conexión HDMI y los televisores no han superado el límite de las 3 ó 4 entradas máximo.
Si alguien tiene una consola de última generación (PS3 o XBOX), una computadora bastante moderna, una cámara de fotos que filme en HD, un DVD con salida HDMI y además contrata un servicio de televisión digital (cada día más comunes), va a tener un serio problema. Que se resuelve, como siempre, enchufando y desenchufando aparatos cuando sea el momento de usar uno que no esté conectado pero que también se puede resovler con un swicth HDMI.

Como si de un hub USB se tratara, estos aparatos permiten conectar a una misma entrada HDMI del televisor, más de un dispositivo que utilice esta interface de audio y video digital. De desta manera, el proyector, el DVD, la computadora, el sintonizador y la consola pueden estar siempre conectadas y simplemente elegir cuál se desea utilizar sin necesidad de tirarse al piso para enchufar y desenchufar nada.
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Hace 20 años el estandard para conectar equipos de audio y video era el cable coaxil y el mundo entero se revolucionó cuando apareció el extraño RCA que destinaba un cable para la señal de video y uno para cada canal de audio estereo.
Pasó mucha agua bajo el puente para que hoy tengamos a disposición entradas y salidas HDMI en cuanto aparato nuevo compremos, pero no porque aparezca un nuevo tipo de conector es necesario tirar a la basura todos lo que utilicen un sistema más antiguo. Así, es común que en un hogar tengamos dispositivos con salida VGA, RCA, S-VIDEO o HDMI y proyectores o televisores con entradas igual de variadas que querramos conectar unos con otros. No todas las conexiones son tan sencillas de establecer, pero siempre hay una solución tecnológica que nos puede sacar del apuro.
Si estamos en un día de suerte y alguna de las salidas de un equipo coincide con alguna de las entradas del otro, solo es necesario comprar el cable indicado.
En la escala más baja de calidad, un cable RCA x 3 (1 para video, 2 para audio) cuesta aproximadamente $5 el metro, acaso el doble si buscamos mejores terminaciones y conectores de mayor confiabilidad. El próximo escalón en términos de calidad lo aporta el conector S-VIDEO: Un cable S-VIDEO a S-VIDEO cuesta más o menos $10 el metro. La conexión S-VIDEO a RCA se puede realizar a través de un simple cable que cuesta aproximadamente $12 el metro. Si ambos conectores son del tipo VGA, un cable de 2 metros puede costar $15 pero conviene invertir un poco más ya que si el cable no es de buena calidad y no está correctamente mallado afectará visiblemente la imagen resultante. Si todos los dispositivos involucrados tienen conectores HDMI, un cable de 2 metros cuesta $25.
El problema comienza cuando los 2 equipos tienen varios conectores diferentes pero ninguno que compartan.
Como ya dijo el famoso Josemaría Escrivá de Balaguer, “La resistencia de una cadena se mide por su eslabón más débil“.
La demostración de este enunciado es muy sencilla: imagínese Ud., estimado lector, una cadena con eslabones bien grandes y gruesos, capaz de arrastrar un camión con acoplado. Una cadena así, entraría en la categoría “grosa” de acuerdo a su resistencia. Sin embargo, si esa misma cadena tuviera uno de sus eslabones hecho de plástico, no serviría ni siquiera para remolcar un Fiat 147 con una gorda adentro (tal vez sin la gorda, sí). En ese caso, la categoría de la cadena sería “mierdita“.
El correlato de esta pequeña historia en el ámbito tecnológico, puede aplicarse a infinidad de casos. Por ejemplo si Ud. conecta un reproductor de Blu-Ray con salida HDMI a un televisor LED cuya resolución sea de 1080p, pero utiliza este combo para reproducir una película que compró en el subte, además de ser un boludo, estará desaprovechando toda la tecnología disponible ya que la calidad de la reproducción dependerá de la calidad de la película: el más débil de los eslabones.
La semana pasada hablamos de la necesidad de tener el teclado y el mouse en el sillón, sin tener que estar pegado al televisor al que está enchufado la computadora.
Como se imaginarán, hay otra manera de resolver este dilema además de contar con un teclado y/o mouse inalámbrico. Hoy vamos a presentar alternativas para tener la computadora cerquita del sillón y que la tele pueda mantenerse a sus 3 metros reglamentarios de distancia.
Para lograrlo, hay varias opciones que van desde lo más sencillo y obvio, hasta lo más sofisticado. Dentro del primer grupo podemos incluir la posibilidad de tener la computadora al costado del sillón, enchufarle un teclado y un mouse comunes y corrientes (USB o PS2, el que tengan) y que la salida de video en vez de ser un cable cortito como el que une normalmente una CPU con un monitor, sea un cable de unos 10 metros. En estos 10 metros, contemplamos además de los 3 metros lineales hasta el televisor, las vueltas que se deberán dar para evitar que haya un cable atravesando el living por la mitad. Uds. dirán “pero qué vivos, también podemos poner un USB de 10 metros y nos evitamos el teclado y el mouse inalámbricos“. Claro, pero hay una pequeña diferencia: el teclado o el mouse se mueven, no pueden tener un cable de largo fijo sino que necesitan contar con algo extra para no estar tironeando. El cable de video que una la computadora con el LCD, no necesita esto y puede esconderse en un cable canal y pasar casi inadvertido. Además, el USB tiene un largo máximo que ronda los 2 mts y para extenderlo más tendremos que poner potenciadores. Si la salida de la computadora es el tradicional VGA, un cable de 10 mts cuesta aproximadamente $100.
Cable VGA y su cabezota



