Si no encontraste lo que estabas buscando, probá buscándolo acá abajo:


El martes pasado (4 de mayo) se celebró el día mundial contra el DRM, aquellas restricciones digitales sobre la tecnología que usamos. En una carta realmente explicativa y que les dejamos a continuación, la Fundción Vía Libre explica los alcances de esta medida y por qué lo “celebramos”. Atenti: que no se salva ningún dispositivo de los que normalmente usamos o usaremos en el futuro.

Los sistemas de restricción de acceso también conocidos como DRM (en su sigla en inglés, eso significa Digital Rights Management o Digital Restrictions Management según de qué lado del mostrador nos ubiquemos) fueron diseñados por la industria del entretenimiento para ejercer una tarea bastante poco digna: controlar la difusión de la cultura.

No son cosa nueva. De hecho, los denominados tratados de internet de la OMPI incluyen en sus párrafos la necesidad de que los países arbitren las medidas legales para preservar las medidas técnicas de restricción (en los tratados internacionales se los denomina TPM Technical Protection Measures). Estos tratados del año 1996 son la primera regulación global en la materia y son los causantes de que muchas legislaciones en el mundo criminalicen el simple acto de saltar una restricción técnica.

Estas leyes y tratados se aprobaron sin que la ciudadanía tuviera mucho que decir y por supuesto, sin que muchos entendieran los reales alcances de estas regulaciones técnicas. Todavía hoy no hay noticias de circulación masiva sobre lo que implica dotar a nuestros libros y canciones de medidas de restricción técnica.
Continuar leyendo el resto de la nota >>