Si no encontraste lo que estabas buscando, probá buscándolo acá abajo:


El año está por terminar y falta poco para Navidad.
Falta menos para tener que hacer la cartita para Papá Noel y esperar con ansias que ese viejo panzón que se viste de rojo y toma Coca-Cola nos traiga lo que pedimos.

La Navidad tiene 2 secretos que son guardados bajo siete llaves y que prácticamente nadie conoce durante sus primeros 10 años de vida. A esa edad se nos revela que en realidad Papá Noel no existe y es uno de los Reyes Magos que se disfraza para la oportunidad y así se gana unos manguitos extras.

El otro misterio, aún indescifrable, es porque nos siguen regalando medias con rombos, calzoncillos en cajita con ventana como los sobres de CD’s y conjuntos de desodorante con colonia (no perfume, co-lo-nia) las mismas personas todos los años.

Nuestro objetivo en HTTP siempre fue despabilar paparulos, así que aquí va la respuesta a uno de sus más profundos dilemas: porque son baratas, se compran en 5 minutos y no tienen fecha de vencimiento. Estoy seguro que habrá más de una tía bigotuda con una pieza llena de calzones Diportto en cajitas amarillentas y que año a año hace la cuenta de cuántos pibes hay entre la concurrencia, envuelve la cantidad de cajas correspondientes y las baja del stock.

Las tías están convencidas que lo único que se puede comprar con menos de $50 son cosas de tela que vienen en caja de cartón (pañuelos, medias, calzones, chabombas) pero no saben que día a día la tecnología fue bajando de precio y hasta hay berretadas que realmente son una ganga. Si vos sos de los que tienen una caja llena de los calzones que te regaló esa querida tía desde que te vestís solito y no te animás a ponértelos por miedo a morir virgen, te pasamos un par de tips para ver si esta vez ligás algo un poco más útil.


Continuar leyendo el resto de la nota >>

Se acerca el veranito y empiezan las preguntas inevitables sobre las vacaciones.
Mientras todos ya están viendo a dónde se van de acuerdo a los gustos y presupuestos (y arranca el cronograma para decidir con quién dejar al perro), Ud. se ve obligado a agregar una variable adicional que sólo complica las cosas: ¿y con la computadora qué hago?

No todos los destinos tienen una conexión a Internet decente, en algunos casos solo la computadora puede salvarlo si llueve 15 días seguidos, y en cualquier lugar del mundo entrar a un locutorio es una experiencia religiosa.

¿Se siente perdido en un mar de dudas? No creo que podamos ayudarlo, pero al menos le podremos dar algo con que distraer la mente mientras los demás deciden si playa o montaña.

1. ¿Qué tamaño tiene su computadora?

Si su computadora es una notebook adquirida en los últimos años y no es de esas de 17″ para jugones, todavía puede contemplar la posibilidad de sacarla a pasear y que lo acompañe en su período vacacional. Si la máquina pesa 4 kilos y Ud. es de esos que entre los indispensables lleva zapatillas, webcam, placa wifi USB, hub y tranformador para 110-220 tal vez tenga que pensar en otra opción. Si solo dispone de una máquina de escritorio, desde este espacio lo desalentamos a que se lleve el gabinete, el mouse, el teclado, el monitor de tubo y la mesita. Por más que la ate fuerte, es incómodo llevar todo atado al techo del Fiat Regatta y pedirle a alguno de los pasajeros que le ponga una mano “por las dudas“.

La escena se repite una y otra vez y aunque puede adoptar diversas formas, la más común sucede cuando la parejita en cuestión se encuentra disfrutando de una película en el living de su casa.

La película seguramente tendrá acción y tiros en mayor o menor medida y un romance inesperado que será suficiente para convencerla a ella de que se prenda.
También podría ser una película más bien melosa a la que ella le tenía ganas desde que vió el trailer; el hombre accedió para enriquecer su saldo de buenas y “desinteresadas” acciones en la pareja o compensar alguna cagada del fin de semana.
La función ya está avanzada y toda la tecnología se encuentra a disposición del entretenimiento hogareño (la computadora enchufada a la tele, la salida de audio a un lindo equipo de sonido que realce los graves y un control remoto universal para no tener que levantarse).

Sin aviso ni motivos la computadora se apaga.


Continuar leyendo el resto de la nota >>

Debo haber tenido más o menos 10 años cuando mis papás me regalaron una EDU 2600. La EDU 2600, recordarán los memoriosos, era una versión genérica de la Atari, a la que accedían solo los ricos y poderosos.

Al poquísimo tiempo el Family Game empezó a hacer furor y sufrí mi segundo desengaño: No solo tenía una consola pedorra, cuyo funcionamiento dependía de sacar el cartucho cada 5 minutos y soplarlo, sino que el mundo empezaba a abandonarla para volcarse a una nueva revolución (con joystick futuristas y hasta pistolitas para disparar a la pantalla) de la que obviamente me quedaría afuera.

Nunca más tuve una consola.
Me limité a los juegos en PC, con la enorme frustración que eso implica.

Family Game

Continuar leyendo el resto de la nota >>

En el inicio todo era ruido y caos, pero apareció la primera computadora personal y se hizo la luz.
El hombre vio que la computadora era buena y la siguió usando, pero con el tiempo le pareció que tenía una gran contra: lo obligaba a estar en su casa.
Entonces el hombre (podría ser otro hombre) creó una computadora personal portátil y vio que era bueno.
Pero… ¿cómo diferenciar una computadora de la otra? A alguien se le ocurrió que sería lógico hacer referencia a donde se apoya cuando se usa y las llamó desktop (sobre el escritorio) o laptop (sobre las faldas). No importa si Ud. apoya sobre el escritorio la laptop porque le caliente las faldas. Se llaman así y chau.
Y si es más chiquitita todavía y la usa en la mano… eh… Palmtop, ¡tomá!

Al hombre luego se le ocurrió la loca idea de llamar notebook a su laptop y handheld a su palmtop y todo empezó a hacerse un poco más borroso. ¿Cuál es la diferencia entre una laptop y una notebook? Es fácil: si lo dice alguien de más de 40, dirá laptop y palmtop. Uno de menos de 40, dirá notebook y handheld. O PDA

Pero para qué lo vamos a hacer fácil si se puede complicar muchísimo más todavía…

ComputerEvolution
Continuar leyendo el resto de la nota >>

Era tarea sencilla distinguir a lo lejos a alguien grosso cuando vieron la luz los primeros celulares: los que tenian un ladrillo eran grossos; el resto éramos unos pichis que todavía teníamos que juntar monedas para hablar desde la calle.
Cuando aumentó la cantidad de equipos y se achicó el tamaño de las terminales, todavía se podía resolver esto a simple vista: Grosos eran los que tenían un Startac o un Ericsson con tapita y los giles festejaban que recién tenían su primer ladrillote o lo habían cambiado hace poco por el Tango.

Los teléfonos se hicieron cada vez más diminutos y mi abuelo decía (medio chiste, medio en serio) “la gente le va a poner una banderita que asome por el bolsillo de la camisa al aparatito ese, para que todos sepan que lo tiene“. Por suerte no hizo falta y luego de la época en que GSM competía con CDMA y los tonos polifónicos hacían furor, los smartphone (y esta guía) nos devolvieron el poder de identificar a los diferentes tipos de usuario:
BlackBerry_For_Dummies
Continuar leyendo el resto de la nota >>