Las distintas opciones para colgar un LCD de la pared, apoyarlo sobre una mesa especialmente pensada para el televisor y los dispositivos que se conecten a él y cualquier sistema de parlantes que pongamos alrededor para disfrutar del entretenimiento en casa, tienen algo en común: sus cables son un problema.

No solo por la cuestión eléctrica que debe contemplarse con especial cuidado para no sobrecargar enchufes con dispositivos de gran consumo, ni por el aspecto relacionado con la calidad de la señal que seguramente se verá perjudicada si los cables involucrados no son buenos. Los cables, además, generan un serio problema estético: Un bonito LCD colgado como si fuera un cuadro no logrará distraernos de los cables que cuelgan como si de una selva con lianas electrificadas se tratara.
Empecemos a contar: el cable de potencia del televisor, del DVD, del equipo de audio o Home Theatre y el de alguna consola o computadora, el coaxil de la televisión por cable, el que conecta el DVD o la consola con el televisor y los de audio que vayan al home theatre. Si encima tenemos alrededor el router inalámbrico o algun cable de red o teléfono (siempre hay uno dando vueltas en el living) ya estamos hablando de más de diez cables de diferentes colores, largos y grosores que van y vienen como si fuera una verdadera “autopista de la información“.
Hay, para solucionar este entuerto, varias soluciones. La más prolija de todas implica hacer un pequeño surco en la pared, el techo y/o el piso (dependiendo de los materiales de cada uno), embutir en esta canaleta un caño de plástico y volver a enyesar la pared/piso/techo como si nada hubiera pasado. Una de las puntas de este conducto de plástico deberá quedar cerca del enchufe y la otra cerca del televisor o la mesa donde apoyemos la mayor cantidad de cosas. Luego, el trayecto a recorrer mostrará los cables saliendo del piso o de la pared, pero el tramo no deberÃa ser muy largo. Obviamente, esta opción no siempre es barata, no siempre es fácil (implica romper paredes, albañil mediante) y tiene el enorme riesgo de que en el futuro el ancho que hoy nos sirve, nos quede chico.
Otra solución, entonces, nada novedosa pero sà altamente efectiva, la conforman los cable-canal: estos conductos de plástico de forma cuadrada o semicircular (una parte plana y la otra redondeada como si fuera una panza) permiten recorrer grandes extensiones pegados a una pared, a un zócalo o directamente por el piso y esconder ahà adentro tantos cables como querrámos. Los hay con divisiones internas, con compartimentos especiales para ciertos tipos de cables muy comunes (VGA, red, teléfono) y hasta se pueden armar largas cañerÃas con más de una “punta“. Además de los caños que conforman el esquema de cablecanal que recorra el living, existen diversos accesorios para cada una de nuestras necesidades que van desde codos y conectores en cruz (para las esquinas y las bifurcaciones) hasta “bocas” de red, enchufes para 220v y/o cajas con conectores coaxil que permiten que los cables del televisor, el teléfono o la consola se enrosquen directamente a la cañerÃa plástica sin necesidad de abrir y cerrar y pelearse con los cables.

¿Lo mejor de este sistema? Es baratÃsimo: se consigue desde $5 el metro y otros $5 para los accesorios especiales para los recovecos. Es solo cuestión de tomar el metro, sacar algunas cuentas y salir a comprar cablecanal a la ferreterÃa del barrio.




Leo, te agrego algo a la excelente nota: A no olvidarse de comprar una sierrita cuando estemos en la ferreteria comprando el cablecanal, ya que muchas veces vienen en trazos largos y para fraccionarlos, si no tenes algo que corte, te volves put*
muy bueno, esta copado que saquen notas de este estilo que son muy utiles, como lo fue “Organizá los cables gastando unos pocos pesos”.
sigan asi, se agradece