Cuando mi abuelo repite que hace 60 años las cosas no eran como son ahora y la gente vivía lo más bien, me rio, lo abrazo y le digo “a mis nietos le voy a decir lo mismo“.

Después de todo, ¿qué sería de nosotros sin la evolución natural a la que está sometida la tecnología desde su propia concepción?

Si no se hubieran inventado los teléfonos con pantalla táctil, seguiríamos pudiendo llevar nuestros celulares en el bolsillo sin miedo a que se raye, llevarlo a jugar al fútbol sin miedo a que un pelotazo lo destruya y una rayita en la pantalla solo haría más difícil leer los SMS, pero no sería una limitante para hablar con nadie. Eso no es vida.

Si los sistemas operativos, Windows especialmente, no hubieran avanzado tanto como lo hicieron, tendríamos que seguir usando el Windows XP de 10 años de antigüedad y no podríamos disfrutar las bondades de un Windows 7 que aprovecha de mejor manera nuestros recursos. La memoria RAM, por ejemplo, la usa toda.

Menos mal que la industria de la fotografía digital avanzó a pasos agigantados, porque si siguiéramos usando máquinas con rollo estaríamos obligados a juntarnos con nuestros amigos para mostrarles las fotos de nuestras vacaciones. Ahora por suerte podemos mandarles un mail con algunas seleccionadas y evitarnos el evento social. Además el álbum era una molestia: ahora alcanza con conectar la computadora al televisor, ajustar la configuración de pantalla, cerrar todos los demás programas para liberar memoria y evitar notifciaciones, apagar las luces del ambiente para que se vea bien el LCD, conseguir enchufes para todos los aparatos involucrados y rezar para que el CD donde están almacenadas no se raye antes de llegar al final. La tecnología hace todo más práctico.

La televisión es acaso el ejemplo más significativo de la bendición que cae sobre nosotros por el avance y el progreso. ¿Quién hubiera pensado que el mundial de 2010 lo íbamos a poder disfrutar con calidad HD viendo jugar a Messi con la misma definición que cuando lo hacemos correr en el Pro Evolution? Si no fuera por este enorme avance, tendríamos que seguir viendo los goles con calidad malísima como si fuera el ’86 (¿a quién le emociona ver el gol de Maradona a los ingleses?). Por fortuna ahora cuando en nuestra tele acomodan la pelota para el córner, ya sabemos si va a ser gol por el grito del vecino que no tiene HD. Si eso no es un avance…

Mi abuelo no entiende nada…

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3 Comentarios
  1. Ignacio Viernes 18 de junio de 2010

    Por eso sigo pagando fortunas cada vez que necesito comprar un nokia 1100 en MercadoLibre…

  2. Fede Sábado 19 de junio de 2010

    Yo tengo el Nokia 1100 y Windows XP en la maquina, dos fierritos atemporales! :D