Entro a la habitación donde está la computadora adivinando los obstáculos con las manos, procurando no darme con el escritorio en los huevos. Ya sé que hace un calor asfixiante para estar con medias y zapatillas, pero son sólo para evitar engancharme el dedito chiquito del pie en algún borde asesino.

Tengo que esperar a estar sentado frente al equipo para abrir los ojos y empezar a usarlo.

Hago todo esto porque ya no soporto ver los cables.
No los aguanto más.
Siempre enmarañados, sucios y a punto de desenchufarse o ahorcarse entre las patas de algún mueble y el zócalo de la pared.

¿Cómo puede ser que cada día anuncien nuevos tipos de cable y la gente salga a festejarlo con bombos y platillos?
Nuevo USB 3.0, ¡iupi!“. ¿Al menos evitá que siempre que quiero enchufar algo lo intente y no entre, lo dé vuelta y tampoco y recién a la tercera vaya como debería? ¿Por qué no se ponen a resolver eso antes de boludear con aumentar la velocidad que nadie necesita?



Lo mismo pasó cuando el viejo y querido enchufe de teclado se reemplazó por el nefasto PS/2 de IBM. ¿A quién se le ocurrió unificar los enchufes del mouse y del teclado pero si los enchufás al revés quemás el mother? Ah, no, cierto que los diferenciaron haciéndolos verde y violeta. ¡Pero qué buena idea, che! Los daltónicos que se caguen, ¿no? Lo deben haber inventado los mismos que inventaron el RCA, que solo se distingue por colores y ni siquiera están todos de acuerdo si el audio es rojo y negro o rojo y blanco.

Los cables de antes tenían dignidad e inspiraban nuestro respeto: el serial y el paralelo eran cables hechos y derechos. Cada uno con su tamaño, con su forma, con su función específica y un lugar para enchufarlos que nadie más podía ocupar. Pero claro, como eran grandes y se agarraban con firmeza un día llegó el socialismo igualador y todos pasaron a ser USB.
Y ahora todo es USB. Los mouse, los teclados, las impresoras, los escaners, los discos rígidos externos, las cámaras, los pendrive, los lectores de tarjetas, los calentadores de café, los celulares, los reproductores de MP3, todo peleando por ocupar los míseros 3 lugares para enchufar que hay disponibles.
En cualquier momento las computadoras vienen con cargador USB, para echufarse unas a otras. ¡Y seguro lo vamos a festejar alocadamente!

Pero no todo es USB, es cierto. También hay, todavía, RJ45. Cuando el RJ11 sostenía al mundo de internet y todo dependía de su maldita y frágil patita de plástico, encontrar al amor de tu vida vía ICQ o que termine de bajar esa foto inspiradora dependía de que la patita quedara firme sostentiendo la autopista informática entrando en mi modem 56k roñoso. Pero después llegó la banda ancha y todo cambió. ¿O no? No, proque el RJ11 y su fragilidad pasaron al RJ45 y su forma igualita con su talon de aquiles en el techito de plástico que si no hace click nos puede dejar a gamba al 90% de una descarga de 50 mb.

Mejor ni hablar de los inventos más recientes: el HDMI, el mini USB, ¿a quién se le puede ocurrir hacer cables que son casi iguales de un lado y del otro? Encontrar el lado dónde están los pines o donde se hace un poquito más grueso puede marca la diferencia entre cargar el celular o conectar correctamente un DVD a la tele o arruinar para siempre alguno de los aparatos.

¿Lo harán a propósito? Si me preguntan a mí, prefiero quedarme con el rudimentario cable coaxil y las impresoras con cable paralelo aunque sea una matriz de punto con transformador 110-220v.
Si seguimos a este ritmo, en cualquier momento vuelven los scaners con placa SCSI.

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7 Comentarios
  1. Fede Viernes 22 de enero de 2010

    Y no se olviden que antes los cables traian un par de tornillitos a los costados para que queden BIEN AGARRADOS a donde se tenian que conectar.
    No como esa fantochada de mac y sus conexiones bonitas! jajaja
    Excelente nota gente!! Sigan asi que va de 10 la pagina!

  2. Agustin Castiglioni Viernes 22 de enero de 2010

    Muy ciertas algunas cosas, el tema del USB es cierta, podrían pensar un poquito para que no haya que probar 16 veces para saber de que lado va conectado. Pero por otro lado, la velocidad es necesaria, cada vez hay archivos más pesados y el tiempo de transferencia es cada vez mayor…

    Pero en fin, muy divertido (y cierto) el articulo.

    Sigan así, suerte!

  3. Juan Sábado 23 de enero de 2010

    Hay que hacer desaparecer los cables… no los soporto más.
    PS: Muy buena la nota!

  4. damian Sábado 23 de enero de 2010

    Jaja, muy buena y muy cierta.

  5. Frans Sábado 23 de enero de 2010

    Excelente la nota!

    Yo me hinché tanto las pelotas de poder enchufar el USB recién después del 3er intento que a todos los putos cables les hice una marca con liquid paper así de un vistazo ya se para que lado tiene que ir.

  6. fnfargento@ Domingo 24 de enero de 2010

    hola a todas las chicas , no saben que ya existe el usb inalambrico de 400mb/s ?? y que se viene las conexiones hd inalambricas a 10 gb /s y el nuevo wifi a 1gb /s lean un poco mas cheeeeeeeeeeeeeee

  7. Fedexweb Lunes 25 de enero de 2010

    A quien no se le rompio una patita del vga del monitor…