El contenido cuesta. La publicidad la solventa. Esta fórmula parece ir al agotamiento próximo. Es un modelo tan simple que hasta Google lo siguió: ofrecer servicios que la publicidad costee. Pero estos ingresos que parecen haber migrado y centralizado a través del gigante informático, ahora ponen en duda el modelo de negocio del contenido mundial. No sucede sólo en Internet: la televisión misma acaba de levantar bandera sobre un problema que la afecta: el zapping ya no le cubre los gastos suficientes y necesitan empezar a castigar al televidente con la cuenta.

“Los programas buenos cuestan dinero”, declaró Rupert Murdoch, cuya News Corp es dueña de Fox, en una reciente reunión de accionistas. “Ya no se pueden costear con publicidad exclusivamente”. Murdoch es el mismo que hace unos meses denunció a Google News por robarle una parte de la torta. Básicamente: por mostrar noticias que ellos (Google) no había escrito, pero que de alguna manera lo beneficiaba.

La televisión quizás no tenga pérdidas en el corto plazo pero se encamina hacia una democratización del contenido que puede dejar de beneficiarlos tanto a ellos como a los propios anunciantes por la pauta. Así, las grandes cadenas como CBS, NBC, ABC y Fox, que distribuyen sus programas a través de repetidoras, encuentran que las señales de cables, aún siendo más chicas, tienen una situación financiera diferente: además de obtener publicidad, cobran de los proveedores de cable una tarifa por cada suscriptor. Y ellos, grandes productores, pierden en ese reparto.

Así, según informa AP , a las señales de cable “se les permite producir espectáculos de mayor calidad y no tener que exhibir series y películas viejas. Esto, combinado con el creciente número de canales de cable, hace que el dinero de la publicidad esté ahora mucho más repartido y que los ingresos que perciben los canales tradicionales sean inferiores a los de antes”.

Fox por ejemplo, cuenta que sus operaciones cayeron un 54 por ciento en el trimestre de julio a septiembre, en tanto que los de cable registraron un aumento del 41 por ciento. Gannett, que opera 23 canales, recibió 56 millones de dólares de operadores de televisión paga en el 2009, comparado con los 18 millones del 2008.

Internet y el contenido pago

La Web es la cuna de la democratización de la información. Los diarios de papel parecen perder terreno ante este fenómeno. Pero la rentabilidad de los mismos hace peligrar el contenido gratuito. “Las empresas pueden restaurar esa combinación óptima de ingresos por difusión y por publicidad que es imprescindible para financiar un periodismo de calidad. Para los editores de periódicos, la decisión de cobrar por el acceso a los contenidos en Internet contribuirá a restablecer el valor de su medio de papel, pues desaparecerá la alternativa de acceder de forma gratuita a los contenidos en la Red”, sostuvo Gordon Crovitz, fundador de Journalism Online, una empresa que se dedica a asesorar a los medios online. Crovitz estuvo tres décadas en el Wall Street Journal. “El acceso libre al contenido en Internet claramente no funciona”.

Desde diciembre del año pasado el grupo editorial Jonhston Press empezó a cobrar por el contenido: la publicidad se les había caído un 42 por ciento con el auge de la Web. Próximamente, el diario Bild, muy reconocido en Alemania, hará lo mismo. ¿Hasta qué punto tendremos acceso libre a los contenidos? Si fueran libres, ¿quién los paga? ¿Los medios están operando para buscar una nueva fuente de ingresos? ¿El AdSense beneficia sólo a Google?
Lo cierto es que algo está cambiando en el contenido. Y ya pocas cosas pueden seguir siendo como antes. Porque el contenido cuesta y la publicidad ya no la solventa.

Más:
Murdoch contra Google

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