La reciente última edición del popular juego bélico Call Of Duty salida el 10 de noviembre con grandes recaudaciones, ya está generando muchas repercusiones por su alto contenido de violencia y terrorismo.
La gran polémica fue causada por el nivel en el cual el jugador encarna a un agente de la CIA que se infiltra en un grupo terrorista y participa en un ataque a un aeropuerto ficticio de Moscú.
El gobierno Rusó decidió que se suspendan las ventas del videojuego por el mensaje que transmite al jugador, ya que no solo hace que el jugador participe de un ataque terrorista sino que asesina a gran cantidad de civiles. A raiz de esta decisión, Activision decidió editar un patch que quitarÃa esta misión, y lanzará una nueva edición del juego sin este nivel.

No es la primera (ni última) vez que los videojuegos generan tanta polémica. Se pueden recordar los infinitos juicios en contra del Grand Theft Auto, acusandolo de incitar a los jovenes a salir a robar y matar, y hasta casos en los que se les declaro juicio por escenas del juego que ni siquiera existÃan.
Sepamos que los videojuego tienen la “clasificación” al igual que las pelÃculas por ejemplo, y este juego fue clasificado para mayores de 18 y la misión en cuestión tenÃa mensajes de advertencia sobre su violencia. Si los desarrolladores del juego ya nos están avisando de antemano sobre el contenido para gente adulta, ¿Por qué continuan jugándolo menores de edad?
En mi opinión, en vez de juzgar a un juego por los delitos de los menores, preguntémonos porqué lo están jugando y como consiguen un arma para cometer los delitos.
Fuente: Clarin




lo jugue en lo de un amigo y se zarpa el juego muy bueno.
Hay que saber distinguir jugar/ divertirse en un juego, a la vida real, que hay una gran diferencia..