Era tarea sencilla distinguir a lo lejos a alguien grosso cuando vieron la luz los primeros celulares: los que tenian un ladrillo eran grossos; el resto éramos unos pichis que todavía teníamos que juntar monedas para hablar desde la calle.
Cuando aumentó la cantidad de equipos y se achicó el tamaño de las terminales, todavía se podía resolver esto a simple vista: Grosos eran los que tenían un Startac o un Ericsson con tapita y los giles festejaban que recién tenían su primer ladrillote o lo habían cambiado hace poco por el Tango.
Los teléfonos se hicieron cada vez más diminutos y mi abuelo decía (medio chiste, medio en serio) “la gente le va a poner una banderita que asome por el bolsillo de la camisa al aparatito ese, para que todos sepan que lo tiene“. Por suerte no hizo falta y luego de la época en que GSM competía con CDMA y los tonos polifónicos hacían furor, los smartphone (y esta guía) nos devolvieron el poder de identificar a los diferentes tipos de usuario:

Deje por un segundo ese teléfono de morondanga y conteste Verdadero o Falso cada una de las siguientes afirmaciones.
- Usa la Blacberry o Palm Treo para escuchar música, a pesar de que suenen peor que un radiograbador a pilas.
- Escribe mensajes de texto apoyando el teléfono en el escritorio y usando las 2 manos como si fuera una Sra. de 60 mandando su primer mail.
- Llega a una reunión y deja el teléfono a la vista de todo el mundo, no necesariamente cerca suyo.
- Usa el teléfono en la cintura, creyendo que es Batman con su cinturón lleno de gadgets.
- Cambia el ringtone en MP3 día por medio, con predilección por los temas de actualidad.
- Deja la leyenda “escrito desde mi iPhone” o similares en los mails que escribe desde su teléfono, aunque sea una pavada cambiarlo en la configuración.
- Escribe sin acentos y aclara “sorry, esto lo escribí a las apuradas desde el teléfono entre hoyo y hoyo” (hoyo de Golf, ojo)
- Habla a los gritos en el medio del vagón del tren y menciona características de su equipo (”mandámelo por mail que lo puedo chequear ya porque tengo 3G y antes de llegar a Retiro te lo contesto“)
- Ilumina con su pantalla cualquier cosa en un restaurante romántico, incluso le ofrece a comensales vecinos iluminarles el menú hasta que elijan.
- No pone el teléfono en vibrador ni en un velorio.
Resultados:
9 o más Verdaderos: hágale un favor y cuando deje el celular a la vista cámbieselo por uno de esos jugetitos para nenes que hacen ruiditos cuando se apretan los botones. Avísele de la broma a todos los presentes y diviértase cuando la vícitma no note la diferencia y se desespere. Claramente, la clasificación es “salame“.
Entre 6 y 8 Verdaderos: Usuario justo en el delgado límite entre ser un salame y un ser más o menos respetable. Seguramente en su empresa le dieron un Blackberry y lo muestra orgulloso en los vagones del tren de Constituación a La Reja, aunque a los demás compañeros le hayan dado un auto o le paguen el charter todos los días. No lo joda más, ya tiene suficiente consigo mismo. Eso sí, si detecta que aumenta la lista de Verdaderos, le pega un cachetazo de esos que hacen ruido en la nuca, para que recapacite.
Entre 3 y 5 Verdaderos: No está mal vivir así: Disfrutando la tecnología, canchereando un poco pero no demasiado, haciendo algunas cositas detestables. Si Ud. se bajó el ringtone de Maradona (Que la chupen, powered by Nexobit) por favor súmele 5 Verdaderos al resultado final y vuelva a leer las conclusiones.
2 Verdaderos o menos: Si tiene el equipo hace más de 2 meses, va por el buen camino. Si logró superar la tentación de estar todo el día mirando la pantallita, chequear mails en cada WiFi gratis que encuentre y sugerir “pará que usamos el GPS” para ir al supermercado Chino a la vuelta de su casa, Ud. puede considerarse afortunado. Si nos está mintiendo y solo contestó todos Falsos para salir rápido del trámite y volver a boludear con su telefonito, nos vamos a dar cuenta y cuando menos lo espere le vamos a pisar el teléfono con un tractor y tirar los restos al corral de los chanchos. Sí, como se imaginó : lo vamos a llevar al campo, donde no hay 3G, ni WiFi, la señal es lastimosa y el GPS anda como el culo para que sufra.
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Muy bueno!
No me creo mucho que vaya en el tren con un blacknosecuanto, ya que le duraria lo que un caramelo a un chico. En mi n95, baje algunas cosas que algun dia ??, usare y reconozco que me acabo de comprar un pendrive de 16 y no se con que llenarlo. Seremos muchos lo bolu….importantes ??. Aclaro que en tu nota me identifico unicamente, con llevarlo en la cintura, pero si ando de pantalon y camisa todo el dia, donde lo debo llevar ??, ya se, no me contestes.
Salu2 !!
Estimado Roberto, no es nuestra intención juzgar a nadie.
Si Ud. disfruta disfrazarse de super héroe, adelante!
Si prefiere llevar el celular donde Ud. sugiere, confiamos en que al menos será de los que se identifican con el último punto (”No pone el teléfono en vibrador ni en un velorio”), porque sino estamos ante otro panorama…