No sé si habrá sido por Yellow Submarine o por el Tractor amarillo, pero lo cierto es que habia una época en que toda la música portátil era amarilla: el Walkman de Sony que más de veía era amarillo con gris y los que preferían algo más “sport” recurrían a la pequeña radio GE que venía con una correa para llevarla en el brazo y todo. La correa te hacía un torniquete que ponía el brazo en riesgo de mutilación, pero esa es otra historia.

Parecía que se partía el mundo en dos de la novedad cuando el walkman de casete se reemplazó por el discman y la gente iba por ahí con un aparato casi tan grande como un tocadiscos colgado del cinturón o apoyado en la mano en forma horizontal para que no salte cada 30 segundos (así saltaba
solo cada 2 minutos). El discman era grandote, para que lea los CD´s había que frotarlo como la lámpara de un genio además de rezarle en 40 idiomas y la pila le duraba 4 temas: todavía no entiendo a quien se le ocurrió la brillante idea.

Con los reproductores de mp3, todo cambió. Los discman trataron de hacerle fuerza incorporando la posbilidad de leer cd’s con archivos comprimidos en este formato, pero duró poco. Los players evolucionaron de los primitivos 128 mb con una pila que se agotaba a la mitad del segundo tema a bichos de 160 gb, batería para una semana y pantalla touch que tenemos hoy en día.

Pero los que no evolucionaro tanto son sus usuarios, por eso todavía se pueden ver todo tipo de aparatos.

Pero que canchero

Pero que canchero



Están los que todavía usan esos reproductores con capuchón que tienen menos de un 1gb, funcionan con una pila AAA, portan una pantalla chiquitita (algunas hasta se iluminan de costado, como un viejo reloj CASIO) y auriculares peores que los que venden en el tren. Estos tipos son como los que manejan un viejo Renault 12 celeste que se cae a pedazos o un Fitito que indefectiblemente tiene un destornillador en la ventanilla para que no se caiga. Lo peor es que muchos defienden a muerte lo suyo y están convencidos (o eso nos quieren hacer creer) que no se compran uno nuevo porque “este suena igual que un ipod, eh” o hasta se animan a decir “el ipod es una mierda, ni radio tiene“. ¿Hiciste la cuenta de cuánto gastaste en todas las pilas que cambiaste desde el 2001 (porque esos aparatos tienen casi 10 años), la cinta scotch para pegarlo porque está todo rajado y los auriculares de $5 que compraste cada 15 días? Mejor no la hagas… ¡porque podrías haber cambiado el auto ya!

Inmediatamente después salieron equipos de todas las marcas que vieron que el negocio empezaba a dar sus frutos y querían llevarse una porción. Costaban bastante más que los genéricos, pero eran la misma cagada. Todavía se puede ver por la calle a gente que tiene reproductores Samsung Yepp (no entiendo porqué la gente sigue comprando cosas Samsung, si a excepción de los monitores todo lo que hacen es malo), Sandisk Sansa (muchachos, Sandisk hace memorias pero de audio no sabe nada), los Philips Gogear (el giga más caro del mercado y un software que hace de la experiencia de pasar música desde la computadora, algo tortuoso) o Sony Walkman en cualquiera de sus variantes (suenan bárbaro, pero ¿vale la pena el precio por funciones que nadie necesita como “contador de pasos”?).
Esta gente es la misma que solo compra pilcha de marca (jamás en La Salada) y no la eligen por cómo les queda sino por qué tan grande se ve el logo en el pecho: Si es de Lacoste pero no se le ve el cocodrilo, ni la compran. Ni les importa si la marca que están comprando tiene alguna experiencia en el producto pero se les infla el pecho de decir “compré un reproductor marca Pirulo“. ¿Y cómo anda? “Ah, no sé, porque tengo que instalar un soft para pasarle música que necesita una máquina con 3 gb de ram y USB 2.0 pero yo no tengo, así que por ahora no sé como suena“. Claro que esto último no impide que lo lleven colgando y bien a la vista.
Hay otros que quieren tener algo de marca pero no les alcanza y en vez de comprarse algo bueno pero genérico, prefieren comprarse un simil-ipod que hasta sale más caro y suena peor. Vendría a ser la versión en mp3 de comprarse una chomba Polo a un vendedor ambulante que además vende masajeadores, anteojos de sol y adaptadores para el enchufe.

En este subgrupo de marqueros podemos encontrar a unas pocas personas (2 ó 3, máximo) que compraron alguna versión del Zune de Microsoft. Y si hay gente que tiene la camiseta tan pero tan puesta que hasta usó el Windows Vista… ¿cómo no iban a comprar su reproductor?

El podio de los usuarios de reproductores son los que tienen un iPod para el auto, otro iPod para correr, un iPod para conectar al equipo de audio hogareño y usan un iPod distinto para llevarse cuando van de vacaciones. Por lo general ni saben usar el iTunes y terminan teniendo la misma música en todos lados, pero yo me imagino que hacen esto porque están convencidos que un día los va a llamar el mismísimo Steve Jobs a agradecerles lo bien que le hacen a la compañía. Sino, son unos giles.

Siempre es lo mismo: radio portátil, walkman, minidisc, discman o mp3, el mundo está lleno de aparatos.

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1 Comentario
  1. Leo Lunes 16 de noviembre de 2009

    Me arruinaste el día! Ahora no sé qué comprarme! Justo que había dejado el mp3 de 1Gb, aunque aclaro que ni loco usé los auriculares de $5.